Con el aumento de los desplazamientos y del tiempo que pasamos de pie, pueden aparecer ciertas molestias sin previo aviso. Estos cambios están relacionados con la forma en que apoyamos los pies.

¿Por qué me duele el pie al caminar? ¿Por qué me duele ahora?
Durante el invierno, el cuerpo suele estar menos activo. En cuanto llega la primavera:
Por lo tanto, tus pies deben adaptarse rápidamente.
Es en ese momento cuando pueden aparecer estos síntomas, que a menudo están relacionados con un desequilibrio que viene de tiempo atrás.
Cuando caminas, el pie distribuye normalmente el peso del cuerpo de forma equilibrada. Sin embargo, en muchos casos, esta distribución no es perfecta.
En ese caso, se habla de:
Esto puede deberse a:
A corto plazo: fatiga plantar.
A largo plazo: dolores más persistentes (talón, arco plantar, rodillas, espalda).
El cambio al calzado de primavera y verano juega un papel fundamental en la aparición de dolores.
Los modelos más ligeros (sandalias, zapatillas finas…) ofrecen:
Si ya tienes algún desequilibrio, este calzado puede agravar el dolor de pies.
Por eso, algunas personas sienten un dolor repentino en el pie en cuanto llegan los primeros días de buen tiempo.
En lugar de soportar estas molestias, es fundamental comprender su causa. Hágase un análisis podológico, disponible en su farmacia, y pida cita.
Una evaluación podológica permite:
Este examen se recomienda especialmente en los siguientes casos:
