.jpg)
Cuando suben las temperaturas, nuestros pies también necesitan cuidados. Para quienes llevan plantillas ortopédicas, el verano puede ser sinónimo de molestias si no se toman ciertas precauciones. Calzado abierto, sudoración, rozaduras… A continuación te ofrecemos algunos consejos sencillos para seguir llevando tus plantillas con comodidad, incluso con mucho calor.
Opta por calzado cerrado pero transpirable, como zapatillas de lona o sandalias ortopédicas con plantilla extraíble, o incluso modelos con tiras ajustables que se adapten al pie en caso de hinchazón provocada por el calor.
Si hace mucho calor, unos calcetines finos de algodón o de fibras técnicas pueden reducir la sudoración, evitar las rozaduras y mejorar la adherencia entre el pie y la suela.
Utiliza un polvo absorbente (tipo talco) o un desodorante en spray especial para los pies que se puede encontrar en la farmacia.
Quítate las plantillas cada noche para que se aireen y se sequen. Así evitarás los malos olores y alargarás su vida útil.
Límpielos con cuidado con un paño húmedo sin sumergirlos.
Comprueba periódicamente su grado de desgaste o deformación, sobre todo en caso de altas temperaturas, que podrían deformarlos o deteriorarlos.
Si te vas al extranjero, llévate un segundo par de plantillas por si acaso. Es importante porque estás acostumbrado a tus plantillas y cambiar de ellas requiere un periodo de adaptación que podría estropearte un poco la estancia.
Encuentra la farmacia más cercana a tu domicilio que cuente con Vistapod descargando la aplicación Vistapod.
www.vistapod.eu/link
