
Las plantillas ortopédicas no solo sirven para sujetar el pie: se pueden adaptar con precisión a cada patología.
Barra retrocapital curvada (BRCG)
Fabricada en espuma viscoelástica, alivia la presión sobre las articulaciones metatarsofalángicas, estira los dedos de los pies y alivia los callos, los juanetes o la sesamoiditis, especialmente en los pies cóncavos.
Apoyo retroactivo (ARC)
Variante más específica de la BRCG, alivia específicamente la presión sobre las cabezas de los metatarsianos 2 a 4 (útil en caso de síndrome de Morton).
Soporte del arco plantar ( hemicúpula interna)
Compensa el hundimiento del tarso medio. Es cómodo de llevar y mejora la comodidad y la circulación. Ideal para los arcos caídos.
Cubeta estabilizadora del talón
Evita que la plantilla se deslice dentro del calzado y estabiliza la parte posterior del pie. Útil en casos de inestabilidad, esguinces recurrentes o laxitud ligamentaria.
Ángulo supinador posterior
Corrige el valgo calcáneo (talón inclinado hacia dentro). Fabricado en corcho o caucho.
Ángulo pronador posterior
Situado en el lado opuesto al supinador, corrige el varismo calcáneo (talón inclinado hacia fuera).
Venda en varo
Extensión del ángulo pronador hasta debajo de la quinta cabeza metatarsiana, lo que corrige los pies muy cóncavos (varismo del mediopié).
Ángulo pronador anterior
Sirve para reorientar (supinación) el tarso anterior y corregir la rotación externa de la extremidad inferior.
Subdiafísico
Situado entre la primera y la segunda falange, ayuda a mantener los dedos de los pies alineados, especialmente en casos de dedos en garra reducibles.
Plantilla «
» Se utiliza en casos de desequilibrio en la longitud de las piernas (diferencia de altura entre las piernas) o en patologías del tendón de Aquiles; proporciona amortiguación y protección, y cuenta con un hueco para aliviar el espolón calcáneo o la fascitis plantar.
Cada elemento de las plantillas ortopédicas desempeña una función específica, adaptada a determinadas disfunciones o dolores. El uso combinado de estos elementos permite una corrección precisa, acorde con la morfología y las necesidades del paciente.
