
¿Es normal que me duelan los pies después de haber caminado descalzo durante las vacaciones?
¡Sí! Cuando no estamos acostumbrados, caminar descalzos supone un mayor esfuerzo para los músculos, los tendones y las articulaciones. Al no haber amortiguación ni protección, la piel también puede irritarse. Por eso, es muy habitual sufrir agujetas, calambres o pequeñas molestias…
· Falta de amortiguación: caminar descalzo sobre hormigón, baldosas o suelos irregulares aumenta los impactos en los pies.
· Fascitis plantar: inflamación de la fascia, un tejido que sostiene el arco del pie, que a menudo se agrava al caminar descalzo durante mucho tiempo.
· Sobrecarga muscular: sin el apoyo del calzado, los músculos y los tendones tienen que esforzarse más, lo que puede provocar fatiga y dolor.
· Morfología del pie: tanto un pie plano como, por el contrario, un arco muy pronunciado pueden hacer que caminar descalzo resulte incómodo.
· Déjeles descansar y eleve las piernas para reducir la inflamación.
· Aplica hielo durante 15 o 20 minutos para aliviar el dolor.
· Estira suavemente el arco del pie y los músculos del pie.
· Masajea la planta de los pies con una pelota de tenis para aliviar la tensión.
· Hidrata bien la piel y trata las pequeñas ampollas o irritaciones.
¡Sí, pueden ayudar! Las plantillas adecuadas permiten distribuir mejor la presión y aliviar el arco del pie. No siempre es necesario recurrir a plantillas a medida. Unos modelos de calidad, recomendados por un profesional de la salud, como tu farmacéutico, ya pueden marcar una gran diferencia.
