
Pero, ¿qué hacer ante un niño o un adolescente que se niega a ponerse otra cosa? Por muy buen negociador que seas, te topas con un muro. Convencer a un niño o a un adolescente de que deje de lado las zapatillas, aunque sea de vez en cuando, es todo un reto. Y este fenómeno no afecta solo a los jóvenes: llevar zapatillas se ha convertido en un auténtico estilo de vida para muchos adultos. Sin embargo, sería preferible limitarlas a dos o tres días a la semana, no más. Para un adulto, es una concesión razonable, pero para un adolescente... eso es otra historia.
No todas las zapatillas deportivas son malas para la salud, pero algunas lo son más que otras. ¿Las peores? Los modelos demasiado flexibles, como las Converse, que no ofrecen ni sujeción ni soporte. Lo ideal es que unas zapatillas aceptables tengan una parte superior rígida (sobre todo en la parte trasera) y se puedan atar bien para un buen ajuste. Si tu hijo adolescente solo quiere sus Converse, se podría llegar a un acuerdo: que acepte otros modelos la mayor parte del tiempo.
En general, las zapatillas deportivas no sujetan bien el pie, que se ensancha más, lo que repercute en la postura. A largo plazo, esto puede provocar dolores en las rodillas, los tobillos y la espalda. ¿La causa principal? La propiocepción. Este mecanismo permite que el pie envíe al cerebro información sobre la superficie del suelo (textura, inclinación…). Si no está bien sujeto, el pie ya no cumple correctamente esta función, lo que compromete el equilibrio postural. Este fenómeno es aún más problemático para las personas con pies planos o que padecen fascitis plantar, una inflamación de la fascia plantar, la membrana que sostiene el arco del pie.
Afortunadamente, sí. El uso de plantillas ortopédicas puede corregir ciertos desequilibrios y limitar los efectos negativos de las zapatillas deportivas sobre la postura. Para adquirirlas, se puede consultar a un farmacéutico especializado en ortopedia. Estos profesionales realizan un examen para que un podólogo diseñe unas plantillas a medida adaptadas a las necesidades de cada paciente. Algunos de ellos cuentan con la placa Vistapod, un dispositivo médico que permite analizar en pocos minutos las huellas de los pies, tanto en posición estática como dinámica. Esta herramienta identifica las zonas que requieren corrección y modela las plantillas que se van a fabricar. Estas últimas, producidas en Francia por podólogos expertos, se entregan en la farmacia unos días después, acompañadas de un informe podológico.
Así pues, aunque tu hijo no quiera dejar de llevar zapatillas deportivas, hay soluciones para cuidar su salud sin renunciar a su estilo.
