
Es un hecho: cuando un par nos gusta, tendemos a quedárnoslo hasta que se desgasta. Esto es especialmente cierto en el caso de los hombres, que suelen ser más conservadores que las mujeres. Sin embargo, llevar los mismos zapatos todos los días no es lo ideal.
Alternar los zapatos es una de las claves para la salud de los pies, y hay muchas razones para ello.
· Llevar siempre el mismo par de zapatos desgasta siempre las mismas zonas de la suela, lo que puede afectar a la postura y a la forma de caminar.
· Alternar los pares permite que cada zapato recupere su forma original entre un uso y otro.
· Cambiar de calzado permite variar los puntos de apoyo y reducir los dolores provocados por presiones repetidas.
· Cada actividad (caminar, hacer deporte, trabajar…) requiere un tipo de calzado adecuado.
· Los zapatos necesitan tiempo para secarse después de un día. Llevarlos puestos todos los días favorece la sudoración, los malos olores e incluso las infecciones fúngicas.
¿Aún así quieres resistirte?
Existe una alternativa: el uso de plantillas ortopédicas. Estas compensan la deformación que provocan los zapatos que se usan a diario y ayudan a recuperar una postura natural. Si no tiene dolores, los modelos ya confeccionados suelen ser suficientes.
¿Dónde se pueden encontrar?
En las farmacias con especialistas en ortopedia. Algunas, equipadas con la plataforma Vistapod, pueden realizar un análisis podológico completo y proporcionar plantillas a medida. También ofrecen una amplia selección de plantillas listas para usar, adaptadas a cada necesidad.
