Las plantillas se venden en todas partes: grandes superficies, tiendas de deportes, tiendas especializadas e incluso tiendas de rebajas. Pero, ¿su calidad siempre está a la altura? No necesariamente. Entonces, ¿cómo saber cuál elegir?

Ya se trate de plantillas ortopédicas o de confort, no son un simple accesorio. Su diseño se basa en criterios precisos: materiales, ergonomía, método de fabricación… Cada modelo responde a una necesidad específica: sujeción para deportistas, corrección postural, adaptación a los pies sensibles de las personas con diabetes o de la tercera edad…
Ante tanta variedad, elegir el modelo adecuado puede resultar complicado. ¿A quién acudir para obtener un consejo fiable? Aunque un dependiente de una tienda de deportes pueda explicarte las diferencias entre dos pares de zapatillas, no está capacitado para asesorarte sobre la salud de los pies.
Si necesita plantillas adaptadas a su complexión física y a sus posibles dolencias, su farmacéutico es un profesional sanitario cualificado para asesorarle.
Las plantillas no solo sirven para proporcionar comodidad. En muchos casos, desempeñan un papel fundamental a la hora de aliviar el dolor, mejorar la postura y prevenir ciertos trastornos musculoesqueléticos. Gracias al seguimiento regular que realiza de los pacientes, su farmacéutico conoce su estado de salud y puede recomendarle el producto más adecuado.
Algunos farmacéuticos han decidido especializarse en ortopedia mediante una formación complementaria. Estos profesionales pueden fabricar plantillas ortopédicas a medida, perfectamente adaptadas a la morfología del paciente y a sus posibles patologías.
Gracias a herramientas de alta tecnología como el Vistapod Pro, pueden realizar un análisis podológico preciso. Este dispositivo, compuesto por una plataforma equipada con sensores, permite evaluar la distribución del peso del pie en pocos minutos. Al caminar o permanecer inmóvil sobre la placa, el paciente proporciona datos esenciales, que son analizados por un software especializado. Este software elabora una huella detallada e identifica las correcciones que hay que realizar.
La información recopilada se envía posteriormente a un taller en Normandía, donde los podólogos confeccionan las plantillas a medida. Se entregan en la farmacia unos días después.
Si las receta un médico, las plantillas Vistapod Pro pueden estar cubiertas por la Seguridad Social.
